Andar por Ezcaray entre cerezos silvestres

El espectáculo de la floración y la otoñada del cerezo silvestre que no debes perderte.

El mes de abril deparó un gran espectáculo floral, donde el protagonista fue el cerezo silvestre (Prunus avium). El tiempo acompañó y permitió una espectacular floración, de la cual hemos podido disfrutar andando por Ezcaray entre cerezos y pudiendo observarlos  durante un periodo de tiempo más amplio.

Pero lo que prometía ser un gran año de cerezas y otros frutos silvestres, se fustró con  la gran helada de finales de abril, que arrasó por completo sus frutos. Como consecuencia, se perdió el 100 % de la cosecha.

La expansión del cerezo silvestre

 

Desde mediados del siglo pasado es una especie en franca expansión, de forma natural, en la comarca de Ezcaray, debido a que dejó de ser útil para los habitantes del valle.

Este árbol caducifolio de copa ancha y fuste recto de hasta 30 m de altura, de corteza rojiza y fruto rojo púrpura oscuro, es la especie progenitora de nuestros cerezos dulces.

Se localiza preferentemente en las laderas con orientación norte, noreste, y en las riberas de  arroyos y bordes de barrancos, independientemente de su orientación.

ramas de cerezo silvestre y avellano

Sus troncos y ramas han sido utilizados, además de para el fuego, como elemento constructivo: desde vallados y vigas de tejado a mangos de herramientas dada su dureza, además, las hojas se empleaban como alimento para los corderos.

La madera es una de las más llamativas, duras y reconocidas actualmente. El cultivo con fines madereros y ecológicos se encuentra en expansión, aunque su crecimiento es lento.

Uno de sus elementos más distintivos es su flor blanca que anuncia la llegada del buen tiempo.

Las laderas blancas del mes de abril y rojas en el mes de noviembre, son un espectáculo  en numerosos lugares de la comarca, como ocurre en los valles de Cilbarrena y Espurgaña.

El inicio del verano también nos depara el contraste del verde de sus hojas ovaladas y aserradas en el borde y el rojo de sus frutos con sabor silvestre.

El otoño despliega los colores cambiantes de sus hojas: desde los tonos  dorados a los rojizos y granates

Alguno de estos ejemplares están tipificados como Árboles Monumentales de La Rioja, como el Cerezo de Chorrato, en Ojacastro, cerca de la aldea abandonada de Ulizarna. En el Barranco del mismo nombre se localizan otra decena de buenos ejemplares de la especie que podrás visitar siguiendo el sendero de Cerezos El Chorrato.

Otros cerezos longevos se encuentran dispersos por el territorio, destacar el Cerezo del Negrito, de ancha copa y 20 m de altura, en el centro de Ezcaray, o los cerezos del Barranco del Roñadero en Valgañón.

Puedes seguir, en primavera, verano y otoño, la evolución de sus colores en los senderos de Cilbarrena, La Cumbre y Senderos del Cid.  

Entre las especies animales que están contribuyendo a su expansión podemos destacar al arrendajo y a las ardillas, habituales en nuestros bosques, y que con sus hábitos de esconder la comida y a veces olvidar donde, favorecen que salgan nuevos ejemplares de cerezos.

También merecen una mención especial las abejas, que polinizan sus flores y aumentan considerablemente el número de frutos. Si en época de floración te arrimas a un cerezo y escuchas atentamente  oirás el zumbido de las laboriosas e incansables obreras.

cerezo silbvestre en otoño

Esta proliferación del Prunus avium ha permitido el nacimiento de nuevos paisajes  en nuestro entorno.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies